ENFOQUE ERICKSONIANO EN TERAPIA

El enfoque ericksoniano en terapia representa a una comunidad internacional de individuos inspirados en el trabajo pionero de Milton H. Erickson. Las personas que se identifican a sí mismas como terapeutas Ericksonianos han participado en un programa de entrenamiento sistemático organizado por la Fundación Milton H. Erickson o por uno de los institutos Ericksonianos acreditados en diferentes países alrededor del mundo.
La Fundación Milton H. Erickson nació en octubre de 1979 en Phoenix, Arizona, y desde entonces se ha dedicado a promover y hacer progresos a las contribuciones en la ciencia de la salud mental hechas por Milton H. Erickson.
Con este objetivo, la Fundación provee educación permanente por medio de conferencias, pequeños grupos de entrenamiento y publicaciones para la salud y para profesionales de la salud mental. Además del trabajo de la Fundación Erickson, localizado en Phoenix Arizona, existe también una red de Institutos Ericksonianos que se han extendido alrededor del mundo que a su vez buscan avanzar en la Terapia Ericksoniana en sus respectivas áreas geográficas.
Esta línea de profesionales afiliados ha obtenido permiso de la fundación para usar el nombre de Milton H. Erickson en sus organizaciones, las que son dirigidas por profesionales que han cumplido con los requerimientos de la fundación Milton H. Erickson para su elección. Han recibido óptimas recomendaciones de profesionales ya afiliados y han mostrado conocimiento de los métodos Ericksonianos. El cuerpo directivo de la fundación revisa la aplicación de cada instituto para asegurarse que cumple con los estándares requeridos.
La fundación Milton H. Erickson se ha preocupado de enviar a los institutos Ericksonianos un manual que ayude a clarificar la comunicación, investigación, práctica y estándares globales para un entrenamiento en terapia Ericksoniana, cuya intención general es sólo asegurarse que cualquier persona que diga practicar, investigar o enseñar terapia Ericksoniana pueda medirse en base a un set de estándares acordado universalmente.
El conocimiento y destrezas de una disciplina particular constituyen las competencias nucleares de esa mirada. Una competencia fundamental es una capacidad humana medible que se requiere para una ejecución efectiva (Marelli, Hogei y Tondora, 2004). Estas competencias incluyen el conocimiento, destrezas y habilidades que se requieren antes que el practicante pueda decir que está utilizando un modelo particular.
Al igual que otras terapias basadas en la evidencia, la terapia Ericksoniana es conceptualmente un enfoque distintivo de terapia con competencias nucleares específicas que pueden enseñarse y medirse en la práctica. La evidencia de estas competencias nucleares hace que la educación basada en la evidencia sea posible. Estas competencias fundamentales consisten en una serie de principios que guían la maestría en la terapia Ericksoniana y consisten en destrezas relacionales y un conjunto de competencias nucleares que son nodales a la práctica de la terapia Ericksoniana.

Ante la pregunta de “En su opinión, ¿cuáles son las destrezas esenciales del practicante ericksoniano?” hecha a terapeutas distinguidos y practicantes Ericksonianos en el mundo, el acuerdo obtenido entregó cuatro principios amplios. Ellos respondieron, en términos generales, qué destrezas clínicas se consideran esenciales para que un practicante ericksoniano sea completamente competente, las que relevaríamos como las destrezas relacionales del terapeuta ericksoniano (observación, valoración, cultivo y desafío).
Para lograr un grado mayor de especificidad y terminología operacional se hizo un nuevo análisis, esta vez intensificando en la más alta frecuencia de respuestas, lo que devino en seis puntos:
1.    Cortar a la medida
2.    Utilización
3.    Estratégico
4.    Desestabilización o confusión
5.    Experiencial
6.    Naturalística
Más específicamente, los expertos están de acuerdo en que, más que todo, Erickson aceptaba a las personas y estaba dispuesto a validar sus mundos y sus acciones (una aproximación no directiva a la terapia); pero también los expertos acordaron que Erickson usaba métodos provocativos, la confrontación terapéutica y tareas conductuales en su tratamiento (aproximación directiva a la terapia). Por lo tanto, este aspecto multidimensional de su trabajo puede verse hoy día en los practicantes de la terapia Ericksoniana.
¿Cómo puede uno reconciliar estas diferencias de forma que puedan ser fácilmente conceptualizadas y entenderse?
La solución proviene de las 6 competencias clave que se traslapan con las destrezas relacionales. Las cuatro destrezas relacionales identificadas representan polaridades que se contrarrestan una a la otra resultando en una aproximación terapéutica más estable. Para entender esto, estas dualidades aparentemente incompatibles son fuerzas complementarias que funcionan juntas del mismo modo que la alegría y la rabia se contraponen y pueden estabilizarse la una a la otra.

DESTREZAS RELACIONALES DEL TERAPEUTA ERIKSONIANO
Si solo hubiera una destreza única que pudiéramos utilizar para resumir todo lo Ericksoniano sería la habilidad de conectarse con otros en forma profunda y convincente. Ya sea que estemos describiendo el uso de una comunicación efectiva del terapeuta, flexibilidad interpersonal, destreza de observación o amor y compasión, todo esto vuelve a la habilidad del terapeuta para construir una relación significativa con aquellos que están perdidos, aislados en una circunstancia de vida problemática.
El éxito en resolver problemas en la Terapia Ericksoniana no se atribuye al uso de una técnica curativa, sino más bien a una relación especial que se forma. Se dice que la Terapia Ericksoniana se efectúa CON más que AL cliente. Erickson a menudo hablaba de la importancia primaria de lograr la confianza y el compromiso colaborativo del cliente como prerrequisito a cualquier otra metodología terapéutica.
Este énfasis en las bases relacionales ha sido reconocido ahora en un campo más amplio como los factores comunes en todas las terapias exitosas. Este factor común es referido generalmente en términos de construir una alianza terapéutica que en el contexto de la hipnosis, se ha descrito históricamente como rapport, y más recientemente como sintonía y apego. La idea básica es que los clientes deben sentir a niveles profundos que su terapeuta se preocupa y está actuando en función de su bienestar para que el resto de la terapia logre resultados positivos. Todas las técnicas de la terapia Ericksoniana se asume que ayudan sólo cuando se conducen dentro del contexto de esta forma especial de relación.
La base relacional que subyace a todas las otras intervenciones Ericksonianas deben ser reportadas por el cliente.
Estas 4 destrezas relacionales, además de contribuir a que la terapia Ericksoniana sea una forma de terapia dinámica e interpersonal, ayudan a obtener información sobre todo lo que va a ocurrir en el curso de la terapia.

OBSERVACIÓN
La observación cuidadosa sirve como base de inspiración y juicio clínico. Mirar y escuchar atentamente cada historia única permite cortar la terapia a medida y utilizar un conjunto de destrezas y recursos no reconocidos por el consultante.
El terapeuta ericksoniano no sólo escucha lo que se dice, sino también lo que el cliente ha evitado decir, y observa patrones recurrentes de conductas que le permiten hacer estimaciones más precisas sobre acciones pasadas y futuras. Esta habilidad predictiva es necesaria para resolver problemas en forma estratégica que requieren planificación y preparación. Otras destrezas de observación incluyen aprender a ver fortalezas donde otros ven debilidades; o aprender a identificar recursos donde otros ven limitaciones. Esta destreza de comunicación receptiva está recursivamente relacionada a cultivar o validar.
Es necesario observar sin interpretar, la interpretación sólo puede venir del cliente. La interpretación del terapeuta arriesga una distorsión de la auto-exploración del cliente e interfiere en el proceso de validación.

VALIDACIÓN
Demostrar apoyo y valor en cualquier cosa que se haya expresado aceptando la individualidad del cliente, honrando sus realidades subjetivas y ratificando su unicidad. La palabra más usada por Erickson era “si”, era su reacción a cualquier acto de revelación u opinión intelectual. Su respuesta inmediata era demostrar apoyo y encontrar valor en cualquier cosa expresada.
Si el objetivo principal de la terapia es extraer una expresión completa y desinhibida de la individualidad de la persona entonces se entrega una total aceptación de las respuestas del cliente a la terapia. La validación es un medio importante de conectarse profundamente con el cliente. Permite la capacidad de permanecer abierto a nuevas ideas y la disponibilidad de escuchar y aceptar lo que se le sugiere. Esta alta sugestibilidad se protege cuidadosamente absteniéndose de juicios negativos o la autorevelación.El practicante de esta terapia es renuente a no estar de acuerdo con lo que el cliente dice o piensa, a menos que haya valor motivacional (por ejemplo: “no todavía”, evocación de rabia constructiva, etc.).
Uno de los mandatos de la terapia Ericksoniana es ser respetuoso del individuo. Parte de este respeto es que no se espera que la persona se ajuste a los mandatos sociales sino que explore libremente formas únicas de conocerse e interactuar con el mundo.El terapeuta busca entregar validez a las manifestaciones conductuales de las respuestas internas del cliente, lo que lleva a más revelaciones y a una influencia interpersonal aumentada.Mientras que el cliente se sienta bienvenido y aceptado por lo que es, el proceso colaborativo se refuerza y el proceso de cambio ocurre naturalmente.
El terapeuta cualificado está atento a las amenazas del rechazo o la vergüenza y lucha por comunicar aceptación, a través de una comunicación receptiva que proviene de un deseo verdadero de entender a otro y ver el significado de su existencia. Esta habilidad general está ligada recursivamente a la disponibilidad de desafiar al statu quo, es una destreza de comunicación expresiva que se focaliza en la experiencia del cambio.

CULTIVAR
Es otro fundamento esencial en el cultivo esperanzador de potencial no reconocido.
Además de las cualidades combinadas de curiosidad y paciencia, cultivar la disposición de dar al cliente el mismo tipo de cuidado que un granjero tendría por su nuevo cultivo.
Cuando uno de los estudiantes de Erickson, Ernest Rossi, comentó la importancia de la autoexploración durante la terapia, Erickson le explicó “La vida no es algo a lo que se le pueda dar una respuesta hoy. Debemos disfrutar el proceso de esperar, el proceso de llegar a ser quien eres. No hay nada más maravilloso que sembrar semillas de flores y no saber qué clases de flores van a germinar”. Cuando un terapeuta es capaz de desarrollar un deleite similar en el desarrollo de sus clientes, entonces la dinámica de cultivar está presente.
Entre los practicantes Ericksonianos, la idea de plantar semillas es importante. Esta analogía agrícola se usa para distinguir el enfoque naturalista de la hipnosis de otros enfoques más autoritarios. Aunque no es prerrequisito, la mayoría de los terapeutas Ericksonianos han estudiado los principios y prácticas de la hipnosis y la usan en el curso de la terapia. Esto es especialmente visto al usar el enfoque naturalista aprendizaje experiencial y desestabilización. Así, se facilitan estados alternos de conciencia aún sin usar procedimiento de trance formal.
Al igual que las plantas, los seres humanos parecen necesitar ciertos nutrientes del medio ambiente para prosperar. Dentro del contexto terapéutico, los nutrientes esenciales incluyen bondad, paciencia, expectativa positiva, el regalo de esperanza y el uso liberal del humor.
Cada una de estas cualidades se asocia cercanamente con una forma de abordar al cliente que incentiva el florecimiento de sus habilidades y su germinación en el cambio.

DESAFÍO
El entender erróneamente lo que significa desafiar a otros (de forma respetuosa y terapéutica) puede llamar a resultados desastrosos. Pero sin este elemento de relacionarse, la relación no puede progresar más allá del reconocimiento pasivo, con el terapeuta actuando más como un seguidor que un líder.
Lo que parece ser universalmente acordado es la identificación de la terapia Ericksoniana como directiva más que un enfoque no directivo. También en lo que se está de acuerdo es que el terapeuta Ericksoniano buscará evidencia del compromiso con la terapia, que incluye participación en algunas actividades de esfuerzo.
El ejemplo más clásico proviene de Erickson instruyendo a los pacientes nuevos a subir el Squaw Peak (que es una subida difícil para escalar) y entonces volver a llamar para agendar la primera cita. Este ejemplo entrega alguna idea de lo que significa desafiar al cliente.
El supuesto básico es que donde falta el desafío, la motivación empieza a desaparecer. Los practicantes que efectúan desafíos terapéuticos parecen entender bien cómo calibrar para calzar con el individuo. Cuando el desafío es demasiado grande tiene por resultado ansiedad o una sensación de estar sobrepasado. Pero cuando falta el elemento de desafío, la motivación es reemplazada por aburrimiento.
Los medios para desafiar a los clientes pueden aparecer de diferentes formas. En algunos casos, el desafío significa hablar con la verdad al cliente cuando la verdad es difícil de escuchar.
En otras instancias, el desafío significa evocar fuertes emociones que han sido negadas previamente y tal vez temidas.
Cualquiera sea el caso individual, el practicante Ericksoniano está listo para estimular mayores respuestas dentro de un contexto de una relación cooperativa y respetuosa, para que una tarea en sesión o una tarea para la casa sea terapéutica, respetuosa de todos los involucrados, y elegida libremente.
Primero y sobre todo, el practicante ericksoniano siempre debe buscar no hacer daño física o emocionalmente al cliente.